miércoles, 20 de octubre de 2010

El Arte y el Ciberespacio, una Fusión contundente

Por: Daniela Sánchez P.

Cuando hablamos del ciberespacio como motor de comunicación, y asociamos a él  términos como arte y activismo, podemos pensar en obras artísticas que circulan por la red y en manifestaciones de carácter político como convocatorias en actos públicos, protestas, etc.
Gracias al entorno de interactivo que fomenta la realidad virtual, podemos derrumbar  el estereotipo de que el arte es hecho por “expertos” ajenos a nuestra realidad y podemos entrar a crear nuestras propuestas artísticas masificarlas en la web.
¿Pero qué tiene que ver esto con activismo en la web?
Sencillamente que el arte es una de las formas de expresión del individuo por excelencia y por tanto, las modalidades del arte y las formas en que se le pueden dar uso, obedecen a que podamos expresarnos a través de él,  que dichas expresiones sean masificadas a través de la web y sean un medio para expresar una causa activista.
Tal como dice Leví, en el Cápitulo IX su libro Cibercultua “Lo universal sin totalidad: texto, música e imagen”  no deben ser ajenos a la divulgación a través de la web, al contrario, la masificación de propuestas artísticas y la transformación de los elementos artísticos inderrocables como el texto, la música y la imagen, deben aportar para crear nuevas formas culturales.
En el caso de la música, Leví nos muestra como su transformación puede dar origen a nuevas formas de expresión: “En mi análisis sobre las nuevas tendencias de la música digital, he puesto de manifiesto la transformación cooperativa y continua de una reserva de información que actúa a la vez como canal y como memoria común. Ahora bien, este tipo de situación incumbe tanto a los hipertextos colectivos y a los mundos virtuales de la  comunicación Como a la música tecno”. (pág. 123)
Gracias a la anterior cita podemos apoyar que, las colectividades unidas mediante el arte, hacen que las causas activistas generadas a partir de este como herramienta de impulso, generen no sólo mayor recordación sino un impacto más eficaz  y por ende un efecto en las masas, ya que esta forma de expresión toma elementos tan familiares para el común de las personas, como son la música, el texto y la imagen  para generar contenidos con una intención especifica.
Es importante aclarar que es inútil separar el ciberespacio del arte tradicional  como si fueran mundos totalmente opuestos, el ciberespacio es un medio de mostrar, de percibir, de generar, y a partir de dichas acciones propuestas a través del arte se pueden lograr cambios significativos.

Lo “Real” y el temor a lo “No Real”

Por: Ruth Tatiana Navarro Agredo

Es importante decir que la suerte de brecha entre lo que se considera como real, referido al espacio físico y lo que configura el mundo de afuera, es decir, lo tangible, tocable, medible. Y entre lo no real referido al espacio web como inexistente como algo que no está dentro del mundo y las posibilidades de las personas. Se está cerrando.

Tal vez sea una afirmación difícil de comprender, pero desde la clase de cibercultura, se ha trabajado durante todo el semestre para comprende que en nuestra época, lo virtual y lo físico configuran una sola realidad humana. Esto lo podemos aclarar desde un ejemplo simple (trabajado en el mismo curso): un sujeto X que es alumno de Y, le envía un correo electrónico a este último que contiene como dato adjunto un trabajo de clase. X no pudo asistir a la entrega por motivos de salud. Resulta que el sujeto Y no revisó su correo electrónico el día de la fecha de entrega, por tanto X obtuvo un 0.0 como nota de esa evaluación. ¿Qué puede hacer x? la respuesta puede ser múltiple atendiendo a diversos puntos de vista, pero para este caso, lo más obvio será que cuando X se recupere, le mostrará a su profesor que si envió el trabajo, que está adjunto en el correo, y es muy probable que su calificación se salve. ¿Acaso el correo no es real y repercute en la vida de X?

Así pues, algo que se encuentra en la web hace parte de la vida de un sujeto, es decir, está inmerso en su realidad. Por ello, es importante dejar de lado el temor a lo virtual y mejor, tomarlo como una herramienta para lograr cosas nuevas, para explotar creativamente el ciberespacio y lograr así una nueva configuración del mundo.

Lo anterior suena un tanto idealista pero, qué acaso la imprenta no significó un cambio radical en la forma de divulgar información, ideas y conocimiento.  Lo mismo pasa con el ciberespacio, como lo dice Wibson en su texto el Neuromante, un “espacio de alucinación colectiva”, allí todo se construye entre todos, y es posible desarrollar “buenas” ideas para beneficio de todos.

Es importante perder el miedo hacia lo ciber pues si un individuo está sujeto a las dinámicas culturales actuales, es imposible que no esté tocado por el ciberespacio y las posibilidades que este ofrece, pues incluso avances en medicina, tecnología, e incluso teóricos han tomado los elementos de la web para sus desarrollos. El ciberespacio está aquí, permeándonos con sus posibilidades, avances y desventajas (por ejemplo, la carencia de acceso para algunos y la falta de cobertura en algunos lugares, o la dependencia de la electricidad), por ello es importante conocerlo, estudiarlo y entenderlo.

Pierre Lévy, una de las autoridades en el tema del ciberespacio, en su texto Cibercultura. Informe al consejo de Europa, habla de este como una herramienta para lograr una revolución de la expresión. Pues en él, pueden encontrarse diversos puntos de vista, que sean comunes o que choquen, por ello, está “tan cargado de cultura, de belleza, de espíritu y de saber como un templo griego, una catedral gótica, un palacio florentino, la enciclopedia de Diderot y d’Alambert o la constitución de Estados Unidos. Puede descubrir galaxias de lenguaje inéditas, hacer surgir temporalidades sociales desconocidas, reinventar el vínculo social, perfeccionar la democracia, cavar entre los hombres caminos de saber desconocidos.” Por tanto, la invitación es a perder el temor y dejar la apatía para no dejar que este fenómeno se configure por la acción de otros, sino que seamos partícipes ACTIVOS.



Colectivos Inteligentes en el Ciberespacio, para crear en el espacio físico




Por: Daniela Sánchez P

Hablar de comunidades virtuales es algo que se nos hace muy familiar a la hora de hablar del ciberespacio y las múltiples oportunidades que nos ofrece. Seguramente si nos preguntan a que se refieren este tipo de colectividades se nos vendrían muchísimas definiciones aleatorias a la mente que si bien pueden estar relacionadas no definirían completamente este tema, en lo que en su complejidad, por la  variedad de temas que trae consigo, se refiere.
Según Pierre Leví en  el capitulo capítulo VII: el movimiento social de la Cibercultura  de su  libro “Cibercultura” sostiene que: “el desarrollo de las comunidades virtuales se apoya en la interconexión. Una comunidad  virtual se construye sobre afinidades de intereses, de conocimientos, compartiendo proyectos, en un proceso de cooperación o de intercambio, y esto independientemente de las proximidades geográficas y de las pertenencias institucionales”.
Mediante el ciberespacio las personas no solo pueden unirse y compartir, sino también crear y masificar, es en este punto donde trasciende la dimensión de una comunidad virtual, pues el ciberespacio es una herramienta para crear en el espacio físico.
Contrario a los que muchos piensan cuando dicen que el internet ha roto con los lazos de proximidad y que las redes sociales han convertido al individuo en un ser solitario e individualista, la infinidad de ejemplos sobre activismo en la web, nos demuestra que estas “hipótesis”  son un tanto subjetivas  y que depende de cada individuo, hacer de la red un mecanismo de masificación de ideas y motor de transformación o una arma de doble filo para sumergirse en el anonimato y la soledad.
Desde el comienzo de Internet el hombre vio la posibilidad de comunicarse rápida y efectivamente por esta razón creció tan aceleradamente y surgió ese espacio de comunicación alterno que hoy llamamos “ciberespacio”
Al respecto Leví nos hace un acercamiento a lo que debería apuntar el uso del ciberespacio como motor de transformación social: “lejos de fomentar la irresponsabilidad ligada al anonimato, las comunidades virtuales exploran formas nuevas de opinión pública. Se sabe que el destino de la opinión pública está íntimamente ligado al de la democracia moderna.
Según lo anterior podemos ver como el explorar nuevas formas de opinión pública le permiten a las comunidades hacer transformaciones y luchar por sus causas, unirse con sus afines y lograr objetivos colectivos haciendo uso de la libre expresión y las herramientas que provee internet.
En donde todos los ideales que unieron una comunidad virtual se materializan y crean de hecho, un bloque de opinión sólida, pues todos sus individuos no solo comparten un ideal sino que aportan su conocimiento,
Por esta razón, fatalizar el internet y sus formas de uso es absurdo, si tenemos en cuenta no solo que rodea y coloniza el mundo entero, sino que fomenta nuevas formas de organización social, en las cuales cada vez es más fácil interactuar y crear en el mundo “real”. En conclusión, El desarrollo  a través del ciberespacio debe seguir y nos tenemos que acostumbrar a estar con él, a unirnos  y  evolucionar con él.

El ciberespacio, puente de la libre expresión en el mundo

Por: Daniela Sánchez P

En la actualidad, mediante el reconocimiento que hacemos del ciberespacio como puente de expresión, podemos acordar que se ha convertido en  uno de los “campos de batalla” ideológicos de nuestros tiempos, no solo porque mediante este podemos expresarnos sino también porque gracias a las posibilidades que nos brinda, podemos encontrarnos no solo con quienes comparten nuestros pensamientos e ideales, sino también con quienes piensan diferente, con el fin de consensar y debatir puntos de vista, que conlleven a la generación de nuevas propuestas sociales.
Pierre leví hace una interesante apreciación sobre la construcción del ciberespacio en nuestra sociedad y al mismo tiempo nos invita a que hagamos del ciberespacio una revolución de la expresión: “un mundo virtual para la inteligencia colectiva puede estar también tan cargado de cultura, de belleza, de espíritu y de saber como un templo griego, una catedral gótica, un palacio florentino, la enciclopedia de Diderot y d’Alambert o la constitución de Estados Unidos. Puede descubrir galaxias de lenguaje inéditas, hacer surgir temporalidades sociales desconocidas, reinventar el vínculo social, perfeccionar la democracia, cavar entre los hombres caminos de saber desconocidos. Pero, para ello, sería necesario que invirtiéramos en esta construcción, que sea designado y reconocido como parámetro de belleza, de pensamiento y lugar de invención de nuevas regulaciones sociales”

Precisamente esas regulaciones sociales de las que habla Leví y que sugieren de alguna forma, la evolución del pensamiento, la transformación de los mecanismos de encuentro y acuerdo, son las que nos permiten darle sentido a ese espacio alterno que la tecnología a puesto en nuestras manos para que derrumbemos barreras. En el caso de el activismo en la web, es por y mediante este espacio que las grandes movilizaciones en pro de una causa han adquirido vida y se han transportado hacia la realidad, gracias a la fuerza potencial de la participación masiva que promueve la red.

Casos hay muchos, pero una de las organizaciones activistas que ha logrado grandes movilizaciones a través de la web ha sido Greenpeace, en  Argentina, por ejemplo,  consiguió más de un millón de firmas vía e-mail para que se vote en el Congreso la Ley de Bosques.

El especialista español David de Ugarte en su libro "El poder de las redes" sostiene que “Cuando se alcanza un cierto umbral de gente que no sólo quiere sino que cree poder cambiar las cosas, el cambio se hace insoslayable"

Es justo en este punto, cuando el poder de las masas no solo comunica, también se une, protesta y logra cambios en el mundo. Gracias a que el mundo virtual gestiona la libre opinión y la masificación exitosamente.

Cibercultura y la tranformación del mundo

Por: Daniela Sánchez  P.


En nuestra sociedad el acceso fácil acceso a la información y la libertad de su uso está generando cambios constantes en el mundo, gracias a la masificación de las Tic"s
El prólogo que construye Manuel Medina sobre el libro Cibercultura escrito por el profesor y filosofo, Pierre Leví nos da una fundamentación más amplia de los fenómenos sociales que ha generado la masificación de las Tic”s:  “El conjunto de todos los impactos sociotécnico-culturales de la investigación, la innovación y el desarrollo científico y tecnológico digital ha dado paso a las nuevas configuraciones sociales propias de la actual cultura digital y  tecnocientífica que se conocen como sociedad de la información y sociedad del conocimiento.Las revoluciones tecnológicas han impuesto modelos de producción basadas en diferentes recursos”.
Bajo la influencia de las nuevas tecnologías de la información, se está dando impulso a nuevas formas sociales. Gestionando así una sociedad abierta en donde se presentan fenómenos totalmente nuevos, como el de la cibercultura.


¿Qué es cibercultura?


Según la nota introductoria del libro de Leví: «cibercultura», designa aquí el conjunto de las técnicas (materiales e intelectuales), de las prácticas, de las actitudes. de los modos de pensamiento y de los valores que se desarrollan conjuntamente en el crecimiento
del cíberespacío. (pág. 1)
Pero más que definir conceptos cercanos a nuestra realidad es importante que dimensionemos la cotidianidad que transforma nuestra realidad a partir de estos.
Podemos decir entonces, es obvio que el uso de las Tic"s es fundamental a la hora de expresarse en la web, sin ellas simplemente el ciberespacio no existiría;  lo que no se hace tan evidente a la hora de hablar de estas es que en torno a ellas creció el mundo, es decir, sin la existencia de estas herramientas, la libertad de expresión de las personas estaría reducida al acceso que se tuviera a los medios de información tradicionales como la radio, la prensa y la televisión, teniendo en cuentas que los espacios que estos ofrecen no son tan accesibles e interactivos como la web.
Además,  la sociedad de la información ha dejado de ser simple receptora, ahora tiene la libertad de usar la web para construir nuevas alternativas, aprender y compartir, y cuando hablo de “construir nuevas alternativas” me refiero a que gracias a esa posibilidad de transformación que nos otorga la web, los seres humanos podemos unirnos en torno a nuestros ideales de vida y escoger que tipo de información queremos recibir y gestionar. Dado lo anterior vemos como nuestro tema de estudio, el activismo en la web utiliza toda esta dinámica para darse a conocer mundialmente y conquistar más seguidores, que compartan sus ideales y quieran participar activamente para generar cambios y nuevas visiones de la organización del mundo.




martes, 19 de octubre de 2010

CIENCIA FICCIÓN CONVERTIDA EN REALIDAD

Por: Laura Lince G.

Neuromante (Neuromancer) es una novela de ciencia ficción escrita por William Gibson y publicada en 1984 y hace parte de la corriente ciberpunk.
El personaje principal de la novela es Case, un drogadicto y cowboy (vaquero) del ciberespacio, es descubierto en robos a sus jefes y por esto le inyectan una sustancia que disminuye todo su potencial. En la novela se recrea todo el proceso de persecución  al que es sometido Case, las drogas están presentes, las armas y una gran tecnología hacen parte de Neuromante, donde se recrea al personaje principal como un antihéroe (drogadicto, ladrón).
Un apunte que encontré en la página web http://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op00508.htm y que me pareció muy importante es el siguiente:” Se dice que el término ciberespacio, que forma parte ya de nuestro lenguaje cotidiano, fue acuñado por William Gibson y utilizado por primera vez en esta novela. Lo primero es cierto, pero el término ciberespacio (cyberspace) aparece por primera vez en un cuento de Gibson que forma parte del volumen QUEMANDO CROMO (BURNING CHROME, 1981).
En este apunte se resume la importancia del autor William Gibson en el mundo del ciberespacio, en una de sus novelas se utilizó la primera vez esta palabra, que ya se nos hace absolutamente común.
Yo no conocía ésta novela, sin embargo me parece que para la época en que se creó, el autor es todo un genio. La capacidad para crear escenarios y situaciones tan complejas, tan nuevas, tan innovadoras no es nada fácil, aparte de todo, tener la aceptación que tuvo en su tiempo (teniendo en cuenta que en los ochenta no era muy común esta ciencia ficción tan extrema, con tantas cosas inimaginables) es un gran reto superado.
Para Jacinto Antón el traductor de la novela a español:” El secreto de Neuromante, como el de cualquier otra novela de ciencia ficción que consigue no sólo sorprender y entretener al lector sino emocionarlo y regalarle ese puñado de imágenes imborrables de que hablamos, reside, en última instancia, en su dimensión poética”.
La ciencia ficción ha sido uno de los temas fuertes de los comics, el cine, las novelas etcétera, de cierta forma la ciencia ficción le permite al creador y al espectador  llegar hasta sitios y eventos inalcanzables (para el momento).
Por la ciencia ficción se han desarrollado cosas que en su momento no parecían reales, un ejemplo de esto son los portarretratos que aparecían en la película Harry Potter, en los que se veían secuencias de imágenes con movimiento, en la actualidad esto es una realidad, hay portarretratos que transmiten secuencias de fotos. La ciencia ficción ha llegado a un punto en que gracias a la tecnología y los avances en la ciencia, mucho de lo ficticio que se recrea se puede desarrollar.
En el caso específico de Neuromante, esta gran novela de ciencia ficción muestra cosas que hoy en día existen, por ejemplo la manipulación del ADN, el ciberespacio y la manipulación mediante drogas.  
De esta manera puedo concluir y percibir cómo la ciencia ficción es la base de los desarrollos actuales, de los avances y del ingenio del hombre por crear cosas que parecían inalcanzables.

 


lunes, 18 de octubre de 2010

OBRAS COLECTIVAS


Por: Laura Lince G.

Uno de los beneficios que tiene Internet para los artistas o para cualquier persona, es que tiene plataformas y páginas web donde cualquiera que desee mostrar sus obras las pueda montar al ciberespacio gratuitamente. De ésta manera cualquier persona en cualquier parte del mundo podrá conocer y tener acceso a esa obra en la red, aparte de esto, con la invención de la web 2.0, el internauta podrá interactuar con los demás usuarios y con la obra en sí.
Como dice en el  CAPITULO IX, EL ARTE DE LA CIBERCULTURA, Pierre Lévy: “Los mundos virtuales pueden eventualmente ser enriquecidos y reconocidos colectivamente. Se convierten, en un lugar de encuentro y un medio de comunicación entre sus participantes”. (Página 117).
Un escenario virtual  puede ser susceptible al reconocimiento y a ser propicio como un lugar de interacción entre los usuarios de la web.

En la actualidad, se está presentando una traba para modificar, utilizar o mezclar las obras de otros artistas en la web, esto está prohibido por leyes y por derechos de autor.
En un video visto en la clase de Cibercultura, se hablaba de Copy Right y Copy Left, las obras que tengan Copy Right no podrán ser utilizadas por otros usuarios, sólo podrá ser usadas con el permiso necesario, mientras que las obras con Copy Left pueden ser utilizadas y modificadas por cualquier persona. Gracias a la piratería y a todos los programas que existen en Internet se puede descargar música, libros, películas, etcétera, el hombre ha encontrado en la web un recurso inmenso de entretenimiento y conocimiento.
Mediante la interconexión de los usuarios, éstos mismos archivos pueden ser “pasados” de persona a persona. El proceso se vuelve una cadena de transmisión de archivos. En palabras de Lévy, éste asegura que:” Muchas obras de la cibercultura no tienen límites netos. Son «obras abiertas».' no sólo porque admiten una multitud de interpretaciones, sino sobre todo porque físicamente fomentan la inmersión activa de un explorador y están materialmente entremezcladas con las otras obras de la red.  (Págnia119).

Todo lo que se suba a la web es susceptible de ser visto por miles de usuarios y de ser descargado y modificado por otros, los archivos que se cuelguen en Internet sirven de muestra para que otras personas los tomen como referencia. Una anotación importante que hace Lévy y que complementa lo siguiente es:”
Añadamos que las imágenes y los textos son, cada vez más, objeto de prácticas de muestreo y de reordenaciones.  La obra no está ya a distancia sino al alcance de la mano. Participamos en ella, la transformamos, somos parcialmente los autores”. (Página 123).

“La  red dará acceso a un gigantesco meta mundo virtual heterogéneo. Este meta mundo virtual o ciberespacio se convertirá en el principal lugar de comunicación, de transacciones económicas, de aprendizaje y de ocio de las sociedades humanas”.  (Página 119) Ésto es lo que percibimos en el mundo actual, un mundo que está mediado por la comunicación virtual, un mundo detrás de una pantalla que nos da la visión de realidad y que ha traído grandes beneficios y comodidades en la vida del hombre. Ya todos giramos alrededor de la web.


Los bancos por ejemplo no pueden trabajar sin el servicio de  red, si se cae la red, se inhabilita el sistema, éste claro ejemplo muestra la dependencia e importancia que se le da a la red.

Mediante la colaboración colectiva en las obras de arte, se pueden lograr mejores resultados, diferentes muestras de la concepción de la obra. Las obras pueden ser reactivadas mediante la colaboración colectiva, se les puede añadir y complementar lo que otro creador no percibió.

Para terminar comparto una cita del texto, la cual desde mi punto de vista resume la esencia del texto:” Tanto en el juego como en el ritual, ni el autor ni la grabación son importantes, sino más bien el acto colectivo aquí y ahora”. (Página 128).